1. Ángulo de trabajo
Es fundamental mantener un ángulo de trabajo correcto de 90° con respecto a la superficie de trabajo. De lo contrario, la vida útil de la herramienta se acortará y se producirán daños en el equipo, como una alta presión de contacto entre la herramienta y los casquillos, desgaste de las superficies y rotura de la herramienta.
2. Lubricación
Es necesario lubricar la herramienta/casquillo regularmente y por favor utilice
Grasa de alta temperatura/alta presión de calidad adecuada. Esta grasa protege las herramientas de las presiones de contacto extremas generadas por un ángulo de trabajo incorrecto, palanca y flexión excesiva, etc.
3. Disparo de fogueo
Cuando la herramienta no está en contacto o solo lo está parcialmente con la superficie de trabajo, el uso del martillo provocará un desgaste considerable y daños en las piezas. Dado que la herramienta golpea el pasador de retención, destruirá la zona plana superior del pasador y el propio pasador. Las herramientas deben revisarse periódicamente, por ejemplo, cada 30-50 horas, y rectificar la zona dañada. Asimismo, aproveche esta oportunidad para comprobar si los casquillos presentan desgaste o daños y, en caso necesario, sustituirlos o reacondicionarlos.
4. Sobrecalentamiento
Evite golpear el mismo punto durante más de 10-15 segundos. Golpear durante demasiado tiempo puede provocar una acumulación excesiva de calor en la pieza y causar daños en forma de hongo.
5. Reacondicionamiento
Normalmente, el cincel no necesita reacondicionamiento, pero si pierde su forma en el extremo de trabajo, puede causar altas tensiones en toda la herramienta y el martillo. Se recomienda el reacondicionamiento mediante fresado o torneado. No se recomienda la soldadura ni el corte con llama.
Fecha de publicación: 14 de julio de 2026




